Es el propio Reino Unido el que sale perjudicado al perseguir a las empresas chinas

CRI 2023-12-20 15:59:43
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Recientemente, los medios de comunicación británicos publicaron la noticia de que la empresa británica National Grid había retirado componentes suministrados por empresas chinas por motivos de "seguridad". De momento, National Grid no ha respondido directamente a este asunto, sino que sólo mencionó vagamente en una declaración que "concede gran importancia a la seguridad de la infraestructura, y toma medidas de control eficaces". Algunos analistas han señalado que si esto es cierto, el objetivo esencial de la parte británica es estigmatizar a las empresas chinas y especular sobre la llamada "amenaza de China", con el fin de crear obstáculos para el desarrollo en el extranjero de las empresas del país asiático. Sin embargo, cuando dio la bofetada, el verdadero dolor lo sufrió el propio Reino Unido.

Según un informe del Financial Times, empleados de la empresa china en cuestión afirmaron que su compañía había tratado en el pasado cuestiones de seguridad de la red con National Grid y "no encontraron ningún problema", y que los ingenieros también realizaron pruebas y "no vieron ningún riesgo potencial". Sin embargo, los empleados de la empresa china ya no están autorizados a entrar en la planta donde se están instalando los componentes, y National Grid no ha revelado el motivo del cese de la cooperación.

Dado que no se encontraron riesgos, ¿por qué ha surgido de repente el supuesto problema de seguridad? En opinión de los expertos, Reino Unido usa la "seguridad" como una justificación y tiene un doble propósito político. Por un lado, es seguir a Estados Unidos y aumentar la supresión a las empresas chinas de ciencia y tecnología, lo que refleja la llamada alianza especial entre el Reino Unido y Estados Unidos. Por otro lado, el Reino Unido celebrará elecciones generales el próximo año, y el partido gobernante espera conseguir más votos mostrándose duro con China.

Se sabe que las empresas chinas implicadas son líderes en el campo del control industrial y la energía limpia, con una gran capacidad autónoma de investigación y desarrollo. El papel que desempeñan estas empresas chinas no puede sustituirse fácilmente. La parte británica pagará sin duda un alto precio por ignorar las leyes del mercado y excluir a los proveedores chinos.

Actualmente, los precios de la energía en el Reino Unido han subido debido al conflicto entre Rusia y Ucrania, aumentando el coste de la vida para la población. Esto ha impulsado al Gobierno británico a aumentar la transformación de la red eléctrica. Sin embargo, es probable que la exclusión de los proveedores chinos se traduzca en un periodo de tiempo más largo y unos costes más elevados para la transformación de la red. El Reino Unido ha anunciado que aumentará su límite de precios de la energía a partir de enero del próximo año. El límite anual de la factura de energía para un hogar promedio aumentará de 1.834 libras a 1.928 libras. Esto que significa que el pueblo británico padecerá altos precios de energía durante mucho tiempo y enfrentará una mayor carga de costes.

Tras la retirada de componentes suministrados por empresas chinas, National Grid se enfrenta al reto de encontrar empresas que las sustituyan. El alto nivel de politización de las cuestiones comerciales y técnicas por parte de Reino Unido hará que las grandes empresas internacionales pongan en duda que el mercado británico pueda seguir siendo abierto, justo y no discriminatorio, y es probable que disminuya su confianza en invertir allí.

De hecho, la amenaza para el Reino Unido nunca han sido las empresas chinas, sino los políticos que manipulan las políticas sin tener en cuenta los intereses de los ciudadanos, y los que creen en la estrategia de "patios pequeños y muros altos". Utilizar la supuesta excusa de la "seguridad" para presionar a favor de la desvinculación y la ruptura de la cadena de suministros, y reprimir sin razón a las empresas chinas no frenará el desarrollo de China. Las personas racionales del Reino Unido deben darse cuenta de que China es un socio y una oportunidad para el desarrollo, y que la forma correcta de que China y el Reino Unido se lleven bien es llevar a cabo una cooperación pragmática de beneficio mutuo, a fin de promover el desarrollo sano y estable de la relación bilateral y hacer que el mundo entero se beneficie de ella.

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