Antecedentes del "Imperio de las mentiras"

Cri 2022-06-21 11:46:02
Share
Share this with Close
LinkedIn

No hace mucho, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, pronunció un discurso en la Asia Society sobre la política respecto a China. Mediante un lenguaje cuidadosamente elaborado, exagera las amenazas de China, interfiere en los asuntos internos de China y difama las políticas interna y exterior de China. Sin embargo, no importa cómo lo encubra Estados Unidos, no puede ocultar sus verdaderas intenciones de frenar y reprimir a China de manera integral. El largo artículo "Falsedades y hechos en la cognición estadounidense hacia China" publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de China la noche del 19 de junio utiliza hechos y cifras para mostrar el engaño, la hipocresía y la nocividad de la política estadounidense hacia China.

¿Quién está perturbando el orden internacional? ¿Quién es adicto a la "diplomacia de la coerción"? ¿Quién está violando los derechos humanos en todas partes? ¿Quién ha vigilado el mundo durante mucho tiempo? Este largo artículo de unos 40.000 caracteres enumera 21 falacias de la política de EE. UU. hacia China y utiliza argumentos detallados para analizar la verdad, de modo que el mundo pueda ver claramente: la mayor fuente de caos en el orden mundial, el inventor y maestro de la "diplomacia de coerción", el violador de derechos humanos más grande del mundo, la "Matrix" más grande del mundo... no es otro que Estados Unidos.

Uno de los puntos, que afirma que "China constituye el desafío a largo plazo más severo para el orden internacional" fabricado por los políticos estadounidenses, es una de las peores mentiras. Echemos un vistazo a cómo lo han hecho China y Estados Unidos en términos de mantener la seguridad internacional y promover el desarrollo global.

Como miembro fundador de las Naciones Unidas, China fue el primer país en firmar la Carta de la ONU, el país que ha enviado el mayor número de fuerzas de mantenimiento de paz entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y el segundo mayor contribuyente al mantenimiento de la paz de la ONU. Desde proponer la iniciativa de "la Franja y la Ruta" hasta proponer la iniciativa de desarrollo global e iniciativa de seguridad global, China ha estado tratando de encontrar formas de resolver muchos problemas que enfrenta el mundo y salvaguardar firmemente el orden internacional.

En cambio, Estados Unidos, en sus más de 240 años de historia desde su fundación, lleva solo apenas 16 años sin librar una guerra, lo que lo convierte en “el país más belicoso de la historia del mundo”. El 20 de junio es el 22º Día Mundial del Refugiado. El número total de refugiados, solicitantes de asilo y personas desplazadas que huyen del conflicto o la persecución, ha superado los 100 millones por primera vez, según el informe anual publicado por la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados. Esta cifra preocupante es el resultado de la agresión y la intervención a largo plazo por parte de algunos países representados por los Estados Unidos.

Después de que la actual administración estadounidense llegó al poder, vuelve a algunas organizaciones o acuerdos internacionales bajo la bandera de "multilateralismo", pero resulta que esto no es más que una "America First Version 2.0". En vísperas de la 12ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio celebrada recientemente, Estados Unidos rechazó por 54ª vez la propuesta para reiniciar el proceso de selección de los jueces del Órgano de Apelación, haciendo que la OMC cayera en la crisis más grave desde su creación.

Estados Unidos afirma "mantener el orden internacional y asegurar el desarrollo", pero sus acciones van en contra la corriente histórica. Todas sus calumnias y desprestigios contra China son un reflejo de lo que ha hecho. El "orden internacional basado en reglas" que anuncia es en realidad una política de poder, que reemplaza el derecho internacional generalmente aceptado por las "reglas de la familia". No importa cómo se embellece, no puede encubrir su intención de detener el desarrollo de China y hacer que la gente de todo el mundo pague por la hegemonía estadounidense.