El tiburón ballena aparentemente se acercó a los buzos y les dejó plácidamente cortar el material de su cuerpo con un cuchillo.
Los aldeanos de la costa lo liberaron de la red y le ayudaron a regresar a las profundidades de mar.
El fotógrafo Jordan Harrison estuvo a solo centímetros del tiburón durante el increíble encuentro de 90 minutos.
Nidos artificiales, vigilancia inteligente y años de trabajo. El resultado: bandadas surcando el cielo del humedal. Así se ve una recuperación real.
Plantas, peces, anfibios, aves… todo encaja en este humedal. Tres décadas de restauración para que cada especie vuelva a ocupar su lugar. Imágenes que hablan por sí solas.
La primera tienda-experiencia oficial de Unitree Robotics abrió sus puertas en la calle comercial Wangfujing, en el centro de Beijing.