¿Quién viajaría hasta una fábrica solo para ver cómo se elabora el té? Resulta que bastantes personas. En Anxi, uno de los principales centros de producción de té de China, las fábricas están abriendo sus puertas a los turistas para convertir las líneas de producción en una atracción y a los visitantes en potenciales clientes.
China debe equilibrar su constante crecimiento económico y prevenir riesgos en una época en la que las incertidumbres aumentan.
La digitalización ha permitido añadir vida a las exhibiciones.
En Luding, provincia de Sichuan, el gran puente ferroviario del río Dadu, parte de la línea Sichuan-Xizang, se eleva sobre el profundo valle.
El café se ha convertido en una industria en expansión en China, y la ciudad de Wanning, en la provincia tropical de Hainan, busca consolidarse como uno de sus principales centros de producción y consumo.
Beijing acoge esta semana la octava edición del Simposio Internacional sobre Conservación del Patrimonio Cultural por Digitalización, un foro que reúne a expertos y representantes de más de 20 países y regiones para analizar nuevas formas de preservar y revitalizar el patrimonio cultural mediante la tecnología.