La nieve que cubrió el corazón económico del país europeo llegó a acumular 15 centímetros en algunos puntos de la ciudad.
Las murallas se cubrieron de nieve como si fueran sedas hermosas, al igual que las pinturas tradicionales de China.
La Gran Muralla del sector de Jinshanling presentaba una belleza pacífica y solemne después de la gran nevada.
Las esculturas representan a los soldados del Ejército Rojo, agotados, pero firmes y decididos.
Alex Mauricio Baldivieso Vargas, influencer de Bolivia, nos transporta a uno de los episodios más memorables de la Gran Marcha: la decisión del monte Kunniushan.
La Fiesta del Bote del Dragón, una de las celebraciones más emblemáticas de la cultura china, cruza fronteras y se integra con fuerza en Brasil.