La investigación de los derechos humanos en los Estados Unidos se debe poner en la agenda

CRI 2022-06-17 21:18:22
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Hace unos días, en el 50° periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebrado en Ginebra, Cuba hizo una declaración conjunta en nombre de cerca de 70 países, donde se opuso a la interferencia en los asuntos internos de China con la excusa de los derechos humanos. En relación a esto, más de 20 países han expresado su apoyo a China.

Este suceso se ha presentado en innumerables foros internacionales; así como, en el Consejo de Derechos Humanos. Casi 100 países se han pronunciado a favor de China usando diferentes medios, lo que demuestra que la comunidad internacional, especialmente los países en desarrollo, tienen un juicio claro sobre si los derechos humanos de China son buenos o no. Estos países han observado la hipocresía y el doble estándar de los derechos humanos que aplican los Estados Unidos y los países occidentales; por ende, están en contra del uso de estos como una herramienta política para reprimir a sus oponentes. Estas voces de justicia que resuenan en el Consejo de Derechos Humanos son una poderosa respuesta a la "búsqueda de hegemonía a través de los derechos humanos" por parte de los Estados Unidos y los países occidentales.

En los últimos años, bajo el trasfondo de que Estados Unidos considera a China como su "mayor competidor estratégico", temas como Xinjiang, Hong Kong, Tíbet y Taiwan han sido las cartas utilizadas con frecuencia por los políticos estadounidenses y occidentales para frenar a China. Tomando a Xinjiang como ejemplo, Estados Unidos y los países occidentales han formado una "cadena industrial de falsificación" completa. La próxima semana entrará en vigor en los Estados Unidos la llamada "Ley de Prevención del Trabajo Forzado Uygur" basada en hechos falsos. El Parlamento Europeo hizo lo mismo recientemente y aprobó una supuesta resolución que ataca la "situación de los derechos humanos" en Xinjiang sin razón alguna.

La mentira, aunque se explique en miles de ocasiones, sigue siendo una mentira. En sesiones anteriores del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la comunidad internacional ha entendido y apoyado a la política de Xinjiang de China, incluidos los países islámicos; y, esto es una prueba indudable. Si no está claro que el asunto relacionado a Xinjiang es esencialmente un asunto de lucha contra la violencia, el terrorismo y el separatismo; y no existe la llamada "persecución" de los musulmanes, ¿cómo podrían estos países islámicos salir adelante y hablar positivamente de China? El escritor británico, Tom Fowdy, señala que, para los ciudadanos de los países islámicos, no son creíbles los medios estadounidenses y occidentales, puestos estos promueven las llamadas violaciones de los "derechos humanos" en Xinjiang. Después de todo, solo los Estados Unidos y sus aliados han cometido graves crímenes contra los musulmanes.

En mayo de este año, la visita a China de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, que era "muy esperada" por Estados Unidos y los países occidentales, no solo no logró "corroborar" sus calumniosas declaraciones, sino que demostró objetivamente al mundo los logros de China en relación a los derechos humanos. Bachelet enfatizó que, tuvo intercambio de opiniones de larga duración y no supervisadas durante su visita a China, criticando directamente la "opacidad" que ha clamado Occidente. Incluso varios funcionarios estadounidenses admiten que, "no existe problema alguno en Xinjiang", y que Estados Unidos y los países occidentales fabrican mentiras para difamar y reprimir a China.

En abril de este año, el embajador de Cuba ante las Naciones Unidas, Pedro Luis Pedroso, planteó una pregunta tajante: "¿Algún día la Asamblea General podría aprobar una resolución para suspender la membresía de Estados Unidos en el Consejo de Derechos Humanos?". Es más, esto también es la voluntad de muchos países en desarrollo. Cuando Estados Unidos ataca a otros países en asuntos relacionados a los derechos humanos, la comunidad internacional debe darle un espejo más grande. La investigación del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los Estados Unidos también debe incluirse en la agenda lo antes posible.