Tumbas y Mausoleos

CRI

Las tumbas y los mausoleos son componentes importantes de la antigua arquitectura china. Los antiguos consideraban inmortal el espíritu de las personas, de ahí la importancia que prestaban a los funerales. Por eso, la gente invirtiese mucho tiempo y dinero en la construcción de tumbas. A lo largo de un vasto proceso histórico, las tumbas y mausoleos experimentaron un enorme desarrollo, creando extraños grupos de tumbas imperiales de notable magnitud. Poco a poco, la arquitectura funeraria se iría combinando con artes como la pintura, la caligrafía o la escultura formando un conjunto de manifestaciones artísticas.

Las tumbas y mausoleos son uno de los conjuntos arquitectónicos más majestuosos de la arquitectura antigua china. La mayoría de las tumbas se hallan al pie de montañas aprovechando la geografía natural. Pocas están en las llanuras. Los monumentos fúnebres están rodeados de cuatro paredes con una puerta en cada lado, y un pabellón en sus 4 puntos cardinales. Antecede a la tumba un paso pavimentado con esculturas de piedra en forma de personas o animales. En los parque se cultivan numerosos pinos y cipreses. Todo el parque adquiere un aspecto solemne y silencioso.

El Mausoleo del Emperador Qinshihuang

El mausoleo del emperador Qinshihuang, situado al pie de la cara norte de la colina Lishan de Xi´an, capital de la provincia de Shaanxi, es la tumba imperial más famosa de China. Tiene 2.000 años. Los guerreros de Terracota y los caballos, declarados como la “octava maravilla del mundo”, eran la tropa de salvaguarda de la tumba. Su enorme magnitud y la exquisita técnica escultórica con la que está hecha le valió ser incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El comité del Patrimonio Mundial lo evaluó de la siguiente manera: los guerreros de Tarracota de diferentes posturas, los caballos y carros blindados de la tumba del emperador Qinshihuang son obras perfectas del realismo y reservan un alto valor histórico.

(Foto: Los guerreros de Terracota y los caballos)

Se concentran numerosas tumbas imperiales de China en los suburbios de Xi´an de la provincia de Shaanxi. Además del mausoleo del emperador Qinshihuang, hay 11 tumbas de los emperadores de la dinastía Han de Oeste y 18 tumbas de los de la dinastía Tang. Entre tanto, la Tumba Maoling, sepultado el emperador Wu, Liuche es la tumba imperial más grande de la dinastía Han de Oeste y cuenta con innumerables preciosos objetos funerarios. En la Tumba Zhaoling enterraron el emperador Taizong Lishimin de la Dinastía Tang. Ocupa una gran superficie y se halla entre otras 17 tumbas que pertencen a sus cortesanos y parientes de la familia imperial. Esta tumba guarda innumerables y magníficos tesoros. Vale la pena mencionar la famosa escultura “seis corceles” de la dinastía Tang.

Las tumbas imperiales de las Dinastías Ming y Qing

Las tumbas imperiales de las Dinastías Ming y Qing son las mejor conservadas de China. Las de los emperadores de la Dinastía Ming están principalmente en el distrito Changping de Beijing. Las Trece Tumbas de la Dinastía Ming pertencen a los 13 emperadores que gobernaron en esta época tras el establecimiento de la capital del país en Beijing. Se hallan en una pequeña cuenca cercada por montañas en tres de sus lados y por una boca al sur, al pie de la montaña Tianshou, al norte de Changping, capital de distrito. Por la falda se distribuyen las tumbas imperiales, a lo largo de una superficie de 40 kilómetros cuadrados. Aquí están sepultados 13 emperadores, 23 emperatrices y numerosas concubinas, además de príncipes, princesas y damas del palacio imperial.

Las Trece Tumbas de la Dinastía Ming son de una magnitud enorme y cuentan con hermosos paisajes. Son las tumbas más concentradas de China y están perfectamente conservadas. Las tumbas principales son la Chang (del emperador Mingchengzu Zhu Li) y la Ding (del emperador Mingshenzong Zhu yijun). Se ha descubierto que la estructura abovedada del palacio bajo tierra se mantiene prácticamente intacta y conserva buenas tuberías de desagüe, lo que demuestra la avanzada técnica de los antiguos chinos para construir obras subterráneas.

La Tumba de Dong de la dinastía Qing, la mayor tumba imperial y el complejo funerario más completo que se conserva actualmente en China, ocupa una superficie de 78 kilómetros cuadrados donde se sepultaron cinco emperadores, 14 emperatrices y más de cien concubinas de la Dinastía Qing. Se trata de una construcción elegante y grandiosa.