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En el siglo VI a. de C., el Estado Wu y Chu se encontraban en constantes guerras, luchándose por la hegemonía regional. En el 515 a. de C, al subir al trono del reino de Wu, He Lü designó a Sun Wu, también conocido como Sun Tzu, estratega más famoso en la antigua China por su obra El Arte de la Guerra, como su general con el fin de consolidar su podencia militar.
Mientras tanto, Chu, el Estado del sur, se hallaba en decadencia. Después de derrotar unos estados subordinados de Chu, el rey de Wu planeó una guerra total contra su viejo enemigo. Pero Sun Wu lo impidió, argumentando con que Chu, aunque estaba decayéndose, era todavía una podenecia que contaba con un territorio extenso y una formidable fuerza militar. Propuso enviar tres tropas para hostigar alternativamente las fronteras de Chu.
Ignorado de la situación, el rey de Chu envió el grueso de su fuerzas armadas para combatir las hostigaciones. Sus tropas tuvieron que apresurarse de acá para allá enfrentando a diferentes enemigos durante 6 años, de modo que la moral se cayó al mínimo y las provisiones se iban agotando.
En el año 506 a. de C, la oportunidad por fin llegó para que Wu lanzara su final ataque. Planeanando librar una batalla rápida, Sun Wu ordenó una tropa de elite hacer una marcha forzada hasta la frontera. Los generales Nang Wa y Shen Yinshu de Chu desplegaron a casi todos las fuerzas disponibles en Baiju, en la provincia Hubei de hoy, en busca de una batalla decisiva allí contra las tropas de Wu. Entonces, los 30 000 guerreros de Wu tuvieron que afrontar a 200,000 soldados enemigos.
Al principio, los dos generales de Chu estuvieron de acuerdo en que Nang Wa encabezaría la fuerza principal para inmovilizar las tropas de Wu, mientras la columna de Shen Yinshu flanquearía la espalda del enemigo dando un ataque sorpresivo. Pero Nang Wa cambió el plan anticipando el ataque sin aviasar a su colega por que tenía miedo de que Shen Yinshu obtendría más méritos que él despuñes de la victoria. Como no tuvo tiempo para prepararse apropiadamente, fue derrotado por supuesto. Enterado de la noticia, Shen Yinshu se apresuró a regresar para rescatar el grueso, pero fue cercado por las tropas de Wu. Consciente del destino fatal, tenía su hombre enviar el mensaje de derrota al rey, junto con su cabeza.
El rey de Chu escapó con sus familiares de la capital inmediatamente. La noticia de que el rey ya desapareció alcanzó al frente de batalla, el ejército de Chu se quedó desmoralizado y fue completamente derrotado y huyó a la desbandada. Aprovechando esta victoria decisiva, las tropas de Wu persiguieron a su enemigo hasta la capital de éste y la depredó.
La batalla de Baiju fue un ejemplar de la batalla rápida en la historia china, en que un ejército numéricamente inferior venció a su rival.
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