La declaración fue publicada hoy martes tras una reunión de los secretarios generales de los cinco grupos religiosos de China: Budismo, Taoísmo, Islamismo, Catolicismo y Protestantismo.
La comisión estadounidense siguió con su rol de "policía religioso internacional" y "criticó irracionalmente la situación y las políticas religiosas de China en su informe anual de 2012, con la intención de manchar la imagen de China", indica el documento.
Como uno de los derechos básicos de los ciudadanos chinos, la libertad religiosa está plenamente protegida por la Constitución y la ley. Cada uno puede optar por ser no religioso o seguidor de cuaquier creencia "sin la intervención de ningún órgano estatal u organización social".
El gobierno chino ha fortalecido la difusión y la práctica de la libertad religiosa, por lo que el concepto de su respeto y protección se ha arraigado profundamente en la sociedad.
Las administraciones central y locales tratan de manera equitativa a los diversos tipos de religión, y los diferentes grupos religiosos coexisten armoniosamente, a diferencia de la sitiuación de tensión a que se enfrentan dichas comunidades en Estados Unidos, señala la declaración.
(Maria)

















