El Estado invirtió 360 millones de yuanes en dar mantenimiento y reparar, desde junio de 2002, el Palacio Podala, el Palacio Norbo Lingka y el Monasterio Sagya, con lo que busca preservar el patrimonio cultural e histórico del Tibet.
En 2009, el volumen de turistas y creyentes que visitaron el Palacio Podala y el Palacio Norbo Lingka aumentó 60 y 70 por ciento, respectivamente, comparado con las cifras registradas un año antes.
























