En octubre de 2006, la UE empezó a gravar los zapatos exportados por China, con un arancel antidumping de 16,5% por un periodo de dos años. En el mismo mes del 2008, el Consejo de la Unión Europea reexaminó esta medida sin tener en cuenta la oposición de la mayoría de sus países miembros, y continuó con la recaudación de dichos impuestos durante el proceso de revaluación. En octubre de este año, el organismo publicó la propuesta final, sugiriendo una prórroga de 15 meses de la medida antidumping. Sin embargo, el 19 de noviembre, el Comité Consultivo Antidumping de la Unión Europea descartó la propuesta por mayoría de votos en contra. La UE emitirá su decisión final sobre el tema a más tardar en enero del 2010.
























