Un vocero no identificado del departamento regional de seguridad pública de Xinjiang dijo que algunas personas usaron "varios teléfonos afuera del país" para dirigir a la multitud en Xinjiang para que llevara a cabo la violencia.
La policía obtuvo registros de llamadas entre grupos de Turkestán Oriental extranjeros y sus cómplices en el país, señaló el oficial.
En las llamadas registradas, Rebiya Kadeer dijo: "Algo sucederá en Urumqi". También llamó a su hermano menor en Urumqi y dijo: "Sabemos que muchas cosas han pasado, refiriéndose a la riña del 26 de junio en la que participaron trabajadores de Xinjiang en una fábrica de juguetes en la provincia de Guangdong.
El vocero dijo que la misma gente comenzó haciendo llamados en foros de Internet para realizar disturbios la noche del sábado en Urumqi, en apoyo a las protestas que realizarían separatistas en el extranjero.
Horas después de que inició la violencia el domingo, Dixat Raxit, un vocero del Congreso Mundial Uygur, dijo que todos los ciudadanos de nacionalidad uygur tienen la orden de abandonar las calles y que los soldados armados detendrían a todos los uigur si eran vistos en las calles. El vocero de la policía de Xinjiang dijo que las declaraciones de Dilxat Raxi son mentiras que pueden ser fácilmente descubiertas por la gente que sufrió la violencia.
El Congreso Mundial Uygur también usó la riña de la fábrica entre trabajadores étnicos uygur y Han en la que murieron dos uygur, para crear caos.
Cerró los ojos a los hechos y dijo en Internet que: "El incidente (la riña) fue limpieza étnica organizada, premeditada y sistemática contra los uygurs, que es manipulada por el Partido Comunista de China y realizada por civiles", según el vocero de la policía.
No obstante, los trabajadores de nacionalidad uygur de Xinjiang heridos en la riña condenaron el disturbio en su poblado.
"Los alborotadores usaron nuestras heridas como un pretexto para su violencia", dijo Atigui Turdi, de 24 años de edad, que fue herida cuando huía del lugar de la violencia y que ahora se está recuperando en un hospital en Shaoguan, Guangdong.
"Me opongo firmemente a la violencia para tomar venganza a nuestro nombre", señaló. "¿Por qué los alborotadores destruyeron nuestra bella y pacífica región de Xinjiang en esa manera tan cruel?".
De entre los 60 trabajadores heridos de Xinjiang, 29 han sido dados de alta del hospital, una docena más ya se recuperó y el resto está en condición estable.
























