El presidente nicaragüense llamó telefónicamente el presidente de Bolivia, quien permanece en huelga desde hace cuatro días, con quien se solidarizó y le comunicó que "los nicaragüenses estamos pendientes de las grandes batallas que está librando el hermano Evo Morales".
La comunicación entre ambos líderes latinoamericanos fue confirmada hoy por la portavoz presidencial, Rosario Murillo en declaraciones ofrecidas en exclusiva a la radioemisora nicaragüense "La Nueva Radio Ya", propiedad del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional.
"El comandante Daniel le hizo ver a Evo que la lucha de su pueblo es respaldada por los pueblos de toda nuestra América y que es una lucha valiente indetenible; la fuerza de nuestro pueblos originarios que han recuperado la voz y sus derechos es indetenible" subrayó Murillo.
Destacó que la lucha del pueblo boliviano es compartida enteramente por los nicaragüense en cuanto "constituye un esfuerzo histórico para hacer valer la democracia como proceso de restitución de derechos y de recuperación de nuestra dignidad esencial"
"La lucha del pueblo boliviano, en la figura del hermano Evo Morales, es respaldada por cuanto constituye la recuperación de nuestro sentido del valor y, sobre todo, de nuestra capacidad para emprender transformaciones de acuerdo a esos derechos que han sido ignorados por siglos por las oligarquías", recalcó la dirigente sandinista.
El presidente Evo Morales, que hoy cumplió cuatro días en huelga de hambre junto a líderes sociales en el Palacio Quemado de La Paz, aceptó el pedido de la oposición para elaborar un nuevo padrón electoral, pero con registro biométrico.
Informes provenientes de la Paz indican que el presidente Morales aceptó el sábado elaborar un nuevo padrón electoral como exige la oposición, pero confirmó que mantendrá la huelga de hambre hasta que el Congreso apruebe el nuevo código electoral transitorio y la Corte Nacional Electoral garantice que habrá elecciones en diciembre.
La oposición parlamentaria anunció hoy que retornarán al debate parlamentario, luego de la decisión del presidente Morales de aceptar el pedido de la oposición de elaborar un nuevo padrón electoral, con registro biométrico.
























