
Casi dos días después de su lanzamiento, la nave espacial no tripulada Shenzhou-8 se acopló al módulo de laboratorio espacial Tiangong-1, marcando otro enorme progreso en el programa espacial de China.
El exitoso procedimiento de acoplamiento convierte a China en el tercer país en el mundo, después de Estados Unidos y de Rusia, en dominar esa técnica, y acerca al país a su objetivo de establecer su propia estación espacial.
El presidente Hu Jintao, quien se encuentra en Francia para la cumbre del G20, envió un mensaje de felicitación por el éxito del primer acoplamiento espacial del país.
China ahora está equipada con la tecnología y capacidad básicas requeridas para la construcción de una estación espacial, dijo Zhou Jianping, diseñador en jefe del programa espacial tripulado de China.
"Esto hará posible que China lleve a cabo la exploración espacial en una mayor escala", dijo.
























