Durante la semana de vacaciones que han disfrutado los chinos con motivo de su fiesta nacional, celebrada el pasado 1 de octubre, se ha apreciado, respecto a años anteriores, un cambio de actitud tanto de los turistas como del sector hotelero.
Tras el llamamiento del gobierno chino en favor del crecimiento sostenible, los hoteles han aplicado medidas como intentar reducir el uso de los aparatos de aire acondicionado y emplear productos recliclados, mientras que los turistas han preferido caminar a utilizar vehículos.
En Fengning, famoso destino turístico del país, los más de 30 hoteles existentes decidieron ofrecer, frente a las juegos acuáticos de otros años, actividades más ecológicas como paseos por el prado o recorridos a caballo.
Además, los turistas optaron por pescar o recoger fruta, formas de ocio mucho más económicas.
El director de la Oficina de Turismo Nacional de China, Shao Qiwei, indicó que es vital que el país desarrolle un turismo sostenible.
Según los expertos, a medida que los turistas cuentan con mayor capacidad económica prestan más atención al uso que dan a su dinero.
XINHUA-CRI
|