Empresarios mexicanos lanzaron su campaña oficial de promoción del tequila en la capital china con un cóctel de presentación celebrado en la noche del miércoles, al cual seguirán numerosos encuentros con empresarios locales organizados por la Cámara Nacional de la Industria Tequilera y el Banco de Comercio Exterior del país azteca.
La delegación del sector tequilero mexicano ya había realizado previamente presentaciones similares en las ciudades de Guangzhou (sur) y Shanghai (este), que por su próspera economía podrían resultar un mercado interesante.
Según declaró el embajador de México, Sergio Ley López, China ha llamado la atención de los tequileros mexicanos por la rapidez de su crecimiento económico, y ya "ha llegado la hora" de abrirse paso en el país.
"Esta campaña de promoción sólo es un inicio, para que la gente tenga más conocimientos sobre el tequila. No dejaremos de trabajar para lograr entrar en el vasto mercado de China", afirmó el secretario general de la cámara tequilera, Francisco Soltero.
El consejero comercial de la embajada, Carlos Santos, reveló por su parte que varios empresarios mexicanos ya habían iniciado negociaciones concretas con algunos empresarios locales.
El tequila, sin embargo, desembarca en China con una etiqueta de "producto de lujo" incorporada que no suele tener en su país de origen.
"Me da coraje ver a esta gente vender la cultura de nuestro pueblo de forma tan comercial", comentó a Xinhua un músico mexicano presente en el cóctel, que explicó que el tequila es una bebida popular que los mexicanos consumen diariamente.
"Lo que intentan vender aquí es lujo, un sueño para la gente común", declaró.
"No resulta nada barato", convino el gerente de Casa Herradura, Enrique Reyes, una de las empresas tequileras más conocidas de México, que defendió, no obstante, que el precio debe corresponderse con la calidad del producto y las sensaciones que provoca y que, el tequila, es "una fiesta de la boca".
Aunque el tequila puede encontrarse actualmente en establecimientos normalmente frecuentados por extranjeros de las grandes ciudades chinas, resulta poco conocido para el consumidor nacional.
El reto ahora de los tequileros mexicanos consistirá en saber llegar al consumidor autóctono y lograr hacerse con una porción de la inmensa tarta de las bebidas alcohólicas del país, que sólo en 2004 creció un 54 por ciento, alcanzando los 245 millones de dólares USA.
El tequila, aguardiente elaborado a base del mosto fermentado extraído del agave azul o del agave tequilena, planta de la familia de las amarilidáceas, es quizás la bebida más conocida y representativa de México.
Para llamarse tequila, el licor debe estar elaborado en México y contener al menos un 51 por ciento de agave, aunque el más puro puede llegar a contener un cien por cien.
XINHUA-CRI
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