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En este programa, les contaremos la historia de un empresario tibetano llamado Dawa Dondrup. Como parte de la élite de los empresarios privados tibetanos, este hombre destacado tiene una historia de prosperidad y esfuerzo personal. Con su propia experiencia, él declara al mundo que en el Tíbet, nada es imposible.
Dawa Dondrup tiene 47 años y nació en el pequeño poblado de Nyingchi en los años 60. Su padre era una figura religiosa, que mantenía a su familia recitando las escrituras y oficiando ceremonias religiosas. Dawa Dondrup recuerda que, a pesar de que en aquel entonces ya se había aplicado la reforma democrática del Tíbet, la vida de su familia todavía era muy difícil.
Tras su graduación, Dawa Dondrup empezó a enseñar en una escuela local. Al cabo de unos años, se convirtió en maestro de enseñanza pública con lo cual accedió a un buen salario. Sin embargo, aún no se sentía satisfecho y quería obtener una mayor capacitación. En 1983, durante una peregrinación a Lhasa, aprendió el oficio manual de pintar casas y muebles. Este oficio le abrió un nuevo camino para ganar dinero.
¨ Después de volver a casa, enseñaba en la escuela mientras pintaba. En aquel entonces, podía ganar 30 yuanes por pintar una mesa tibetana, 60 yuanes por una alacena y 200 yuanes por una casa. Fue así como comencé a interesarme por el comercio. ¨
En momentos en que su nivel de vida mejoraba, otra buena noticia llegó a la región rural del Tíbet.
¨ En aquel tiempo se puso en marcha una política fantástica por la cual los hombres que habían ganado 10 mil yuanes se tornaron modelos y fueron encomiados por el gobierno. ¨
En ese entonces, la política de reforma y apertura se había hecho palpable en todas partes de China, cambiando la mentalidad de mucha gente. Dawa Dondrup, quien tenía buen juicio, se percató de la posibilidad de cambiar su destino personal. En aquella época, el gobierno local le ofreció un crédito libre de interés y directo de hasta 50 mil yuanes. Él abandonó el trabajo seguro de maestro, compró un vehículo y empezó su negocio de transporte con un préstamo de 20 mil yuanes.
En aquel entonces, poca gente en el Tíbet hacía negocios de transporte. En solo cuatro años, Dawa Dondrup cambió 4 vehículos. En cierta ocasión, conoció a un empresario de apellido Ma con quien comenzó a hacer negocios.
¨ Me dediqué a los negocios en Guangzhou y Shenzhen con él, compramos tejidos para vender al por mayor en Lanzhou. Poco a poco, aprendí a comercializar. Volví al Tíbet en 1990, y el señor Ma me dio 200 mil yuanes. Me sentí muy contento. ¨
Después de hacer su primera fortuna y volver a casa, Dawa Dondrup sintió ganas de iniciar una empresa. Acompañado de otro empresario, comenzó a vender linternas, chanclos y tejidos al por mayor en el paso fronterizo de Zham, en el Tíbet. Ganó 10 millones de yuanes en siete años. En aquella época, Dawa Dondrup estaba en la cumbre de su carrera. Pero siendo un hombre de pensamiento ágil, no tardó en tener una nueva idea.
¨ Después de 1997, más gente vino a vender artículos de uso diario, por lo cual mis beneficios se redujeron. Entonces me decidí a establecer una empresa.¨
Dawa Dondrup, determinado a incursionar en la industria, se aventuró inicialmente en el sector de la construcción, pero no le fue muy bien. Sin embargo, luego de una investigación de mercado adecuada y del análisis de las ventajas geográficas del Tíbet, tuvo una visión original. Esta decisión le permitió a Dawa convertirse en el gerente general que es hoy en día.
¨ Por fin decidí invertir en productos agrícolas y alimentos ecológicos, los cuales tenían buenas perspectivas.¨
En el año 2003, Dawa Dondrup fundó la sociedad anónima de las industrias características del Tíbet gracias al apoyo y la asistencia del gobierno de la Región Autónoma del Tíbet. La actividad principal de la empresa es la producción de aceite comestible con recursos locales del Tíbet?el nogal silvestre y la semilla de colza. A partir de entonces, el Tíbet finalmente tuvo su propia marca avanzada de aceite comestible.
En el año 2008, las ventas de la empresa sobrepasaron los 100 millones de yuanes. Además, recibió dos certificados de gran prestigio?las certificaciones de calidad de los productos orgánicos de la UE y Japón.
En la actualidad, el 80% de los productos de la empresa de Dawa Dondrup se vende en las ciudades principales de China, como Beijing y Shanghai, y además se exportan a Japón, Corea del Sur y Alemania. Su próximo objetivo es lanzar una oferta pública de cotización en bolsa este año.
De ser un maestro rural hace 20 años, hasta convertirse en un gerente general con un capital de más de 100 millones de yuanes, su sueño de construir su riqueza siempre fue tan persistente como la firme convicción en el futuro que los tibetanos han mantenido durante miles de años. Después de cambiar de rol y superar las dificultades, se hizo su propio universo. Cuando le preguntamos a qué atribuye su historia de éxito sin dificultades, responde con una sonrisa que, como parte del primer grupo de empresarios del Tíbet, su éxito se debe a su tenaz sueño de prosperidad y deseo de superación. Sin embargo, reconoce que lo más importante fue la oportunidad que le brindó aquella época.
¨ En realidad, no solo soy un hombre que practica la reforma y la apertura, sino que también soy un beneficiario de esta política. En mi opinión, con base en esta buena política, el gobierno va a aplicar políticas aún mejores. Desde el principio, siempre mantuve la confianza. ¨
Recientemente, la sociedad anónima de las industrias características del Tíbet firmó un contrato de compra con siete condados productores de nogal silvestre y semilla de colza y elevó el precio de los productos agrícolas. El precio del nogal silvestre se elevó desde 4 yuanes/kilo hasta 10 yuanes/kilo, impulsando así el aumento de la riqueza de los agricultores y pastores directamente. Dawa Dondrup también tiene previsto establecer una fundación para emprender más programas de beneficio a la sociedad.
¨ Mi responsabilidad es generar riqueza y darle a la riqueza un sentido social para beneficiar a más personas.¨
Para Dawa Dondrup, hay algo difícil de olvidar: el año anterior, cuando asistió a un foro Internacional de tibetología, algunos tibetanos residentes en el tibetano lo criticaron, acusaron que los tibetanos no podían dedicarse a negocios por prohibición del gobierno chino y que él realmente no era un empresario privado. ¨
Aunque Dawa Dondrup les expuso su verdad repetidas veces, ellos aún no quedaron del todo convencidos. Dawa Dondrup cree que los tibetanos que viven en el extranjero no conocen completamente el Tíbet de hoy.
¨ Les hablamos del Tíbet de antes, cuando todo en lo que la gente podía pensar era religión y cultura, especialmente el misterio de la religión. Los tibetanos nunca podían dedicarse a los negocios. Ahora tenemos un Tíbet abierto y muchos empresarios tibetanos. También creo que un gran número de empresarios y hombres de negocios tibetanos continuarán surgiendo de manera incesante en el futuro.¨
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