En el INFORME SOBRE LA LABOR DEL GOBIERNO, presentado el 5 de marzo en la inauguración de la Segunda Sesión Anual de la XI Asamblea Popular Nacional, el primer ministro chino, Wen Jiabao, destacó varias veces ¨ la crisis financiera internacional ¨, lo que demuestra la firme voluntad del gobierno chino de mantener el desarrollo económico y superar todas las dificultades:
Con el manejo acertado del rumbo, la prioridad, la intensidad y el ritmo del macrocontrol, hemos adoptado una serie de políticas y medidas encaminadas a impulsar la economía a desarrollarse de modo estable y relativamente rápido, respondido activamente a los graves embates de la crisis financiera internacional en una situación compleja y cambiante, e incrementado con esfuerzo nuestra capacidad de previsión, focalización y eficientización en el macrocontrol.
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Al afirmar los éxitos alcanzados, debemos ser conscientes de que encaramos aprietos y desafíos nunca antes conocidos. Primero, la crisis financiera internacional se sigue extendiendo y aún no ha tocado su fondo. Continúa encogiéndose la demanda en el mercado internacional, se ha vuelto notoria la propensión a una deflación global y ha repuntado el proteccionismo comercial, el entorno económico exterior se ha hecho más severo y han aumentado visiblemente los factores de incertidumbre. Segundo, bajo la incidencia de la crisis financiera internacional, la desaceleración continua del crecimiento económico ha llegado a ser la principal contradicción que afecta a la situación en su conjunto. En algunas ramas resulta excedente su capacidad productiva, una parte de las empresas se encuentran con dificultades en su gestión, la situación del empleo es muy seria, se han multiplicado los factores de reducción de ingresos fiscales y de incremento de gastos, y crecen las dificultades para el desarrollo estable de la agricultura y para un continuo aumento de los ingresos del campesinado. Tercero, subsisten las contradicciones de índole institucional y estructural que han restringido durante largo tiempo el sano desarrollo de nuestra economía, y algunas permanecen todavía bastante relevantes. Es insuficiente la demanda de consumo, el sector terciario lleva un desarrollo retrasado, la capacidad de innovación autónoma está poco fuerte, se insumen en gran margen energía y recursos, es de peso la contaminación medioambiental y sigue ensanchándose la disparidad en el desarrollo entre la ciudad y el campo y entre las regiones. Cuarto, no se ha dado alivio definitivo a los problemas que atañen a los intereses vitales de las masas populares, y aguardan urgente resolución muchos de ellos en terrenos como seguridad social, educación, asistencia médica, distribución de ingresos y orden público. Quinto, el orden del mercado padece de irreglamentación, la supervisión y control del mercado y la aplicación de la ley no se han llevado a la práctica como es debido, ni se ha establecido por completo el sistema de credibilidad social. La aparición sucesiva de incidentes por falta de seguridad alimentaria y de accidentes graves o de extrema magnitud por carencia de seguridad en la producción ha causado a las masas populares gran pérdida de vidas y propiedades, dando lecciones muy hondas.
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