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Las recientes estadísticas demuestran que en los últimos 30 años el gobierno central de China ha asignado en total más de 22.000 millones de yuanes a la educación en la Región Autónoma del Tíbet. Hasta el momento, en el Tíbet, se ha establecido un sistema de enseñanza moderno, con características étnicas propias y relativamente perfeccionado, que incluye la enseñanza preescolar, la escolar, la especial, la profesional, la superior y la enseñanza para adultos. La educación en el Tíbet se encuentra en su mejor época histórica de desarrollo.
La escuela primaria Haisa está ubicada en el distrito Chengguan de Lhasa, capital de la región autónoma. La mayoría de sus alumnos proviene de familias campesinas y de pastores de las cercanías. El director Changpa Yumtan nos cuenta que en la década de los 80, dicha escuela empezó a poner en práctica la política educacional de hacerse cargo de los servicios y gastos de alimentación, alojamiento, y escolaridad de sus alumnos, gracias a lo cual, la educación de estos niños jamás será una carga familiar.

"A partir de 1985, nuestra escuela puso en práctica la política de encargarse de los servicios y gastos de alimentación, alojamiento, y escolaridad. Contabilizando los fondos estatales destinados a estos subsidios en los años recientes, en la actualidad, el dinero para estos tres renglones asciende a 1.200 yuanes al año por estudiante. Además, las autoridades del distrito de Chengguan asignan otros 15 yuanes de subsidio a cada alumno. No cobramos nada a los estudiantes. No necesitan nada más que un cepillo de dientes y pasta de dientes para ir a escuela."
La escuela Haisa es apenas una de las miles de escuelas primarias y secundarias tibetanas. De acuerdo con Du Jiangong, subdirector del Departamento de Educación de la región autónoma de Tíbet, la puesta en marcha en el Tíbet de dicha política hace unos 20 años convirtió a la meseta en la primera división administrativa de la parte continental de China donde se ha alcanzado la plena aplicación de la educación obligatoria gratuita. Esta política ha desplegado al máximo el entusiasmo de los niños de familias campesinas y de pastores locales para recibir la educación.
"En los últimos cinco años, el estado ha asignado 1.130 millones de yuanes a la política de los tres cargos, con los cuales, se ha ayudado a 265.000 estudiantes. Hasta finales de 2007, la tasa de escolarización primaria de los niños en edad escolar alcanzó el 98,2% mientras que la de escolarización secundaria se ubicó en 90,8%, cifras que representan que toda la región ha realizado el objetivo de generalizar la educación obligatoria de nueve años y la eliminación del analfabetismo entre los jóvenes."
Antes de la liberación pacífica del Tíbet en los años 50, en toda la región no había ningún centro docente regular moderno. La servidumbre feudal en la cual se integraban el Estado y la religión mantuvo a la meseta en un estado de atraso y aislamiento durante un largo periodo. Sólo se encontraban ahí templos y escuelas fundadas por las autoridades locales para los monjes y la nobleza. En aquel entonces, la tasa de escolarización de los niños era de menos del 2% y la tasa del analfabetismo entre los jóvenes ascendía a 95%.
Tras la liberación pacífica, el gobierno central ha venido jugando un papel crucial en el desarrollo de la educación tibetana, aumentando en gran medida las inversiones destinadas a la enseñanza y ejecutando sucesivamente numerosas políticas preferenciales, como la citada política de tres cargos. Además, se ha impulsado el sistema de internado en las escuelas en las zonas rurales y ganaderas y el gobierno se encarga de los gastos de escolaridad de los alumnos de la etnia tibetana desde la enseñanza primaria hasta la universitaria.
Al mismo tiempo, el gobierno chino incrementa sin cesar las inversiones destinadas a la construcción de infraestructura educacional en la meseta. Du Jiangong señala que, sólo entre 2001 y 2006, la inversión estatal para el desarrollo educativo en el Tíbet superó los 2.300 millones de yuanes. Tras la mejora de las condiciones de los edificios no seguros de escuelas primarias y secundarias, la construcción del nuevo campus de la Universidad del Tíbet, y el proyecto de enseñanza moderna a distancia, todos los esfuerzos han contribuido al mejoramiento de las condiciones escolares de la región.
"Por el momento, el Tíbet cuenta con 880 escuelas primarias con 333.000 alumnos, y el número de estudiantes de escuelas secundarias del primer ciclo alcanza 145.000, y 59.000, los del segundo ciclo. Al mismo tiempo, la cantidad de los estudiantes universitarios asciende a 27.000. La educación privada, la educación continuada y la educación moderna a distancia han logrado nuevos avances."
Además de la inversión directa, el gobierno chino ha tomado la decisión relativa a la asistencia educacional al Tíbet, que contempla la selección de docentes en provincias y ciudades relativamente desarrolladas y su traslado a la región para apoyar la educación tibetana; la apertura de clases especiales para los tibetanos en provincias y ciudades más desarrolladas en la enseñanza y el ofrecimiento a alumnos tibetanos de condiciones favorables tanto en el estudio como en la vida cotidiana.
Por otra parte, el Ministerio de Educación de China ha aplicado un plan de formación de maestros de primaria y secundaria para ayudar al Tíbet. Desde 2007, cada año se forman más de 1000 maestros claves para la región. Este apoyo no se limita al envío de maestros, sino también refuerza el desarrollo científico, la puesta en marcha de nuevos proyectos de investigación científica, la construcción de laboratorios y el envío de personal administrativo universitario, lo que ha creado nuevas condiciones para apoyar la educación en la meseta.
Los departamentos educacionales tibetanos prestan mucha atención a la enseñanza de la lengua y literatura tibetanas, promoviendo la enseñanza en dos idiomas, con miras a heredar y desarrollar la cultura étnica. Los gobiernos locales de todos los niveles han editado cinco libros de lengua y literatura tibetana, para generalizar el habla local. Además, desde la escuela primaria hasta la universidad, se toma la lengua y literatura tibetanas como una asignatura principal. Cuando se hacen los exámenes de ingreso en las escuelas secundarias y universidades, se requiere aprobar esta asignatura y las notas tienen que ser incluidas en el promedio. Los centros de enseñanza superior también abren cursos obligatorios de dicha materia. Losang Thokme, subdirector de la Oficina de Comisión de Trabajo de Lengua y Literatura Tibetana de la Región Autónoma de Tíbet, nos cuenta:
"Tras la reforma democrática, el gobierno central ha abierto miles de escuelas de todos los niveles, desde primaria hasta universitaria, en las que ofrece todas las especialidades y se toma la lengua y literatura tibetanas como curso principal. Ya el estudio del lenguaje tibetano está en un periodo muy próspero. Para estudiar, utilizar y desarrollar la lengua tibetana, en la región autónoma se han promulgado normas y reglas especiales, lo que representa una garantía jurídica."
Teniendo en cuenta la profunda tradición cultural religiosa del Tíbet, las autoridades de la región autónoma también conceden importancia al establecimiento de institutos budistas e invitan a famosos budas vivientes y eruditos a dar clases sobre las obras maestras budistas y la historia religiosa. En todos los templos principales, se han fundado clases para estudiar los sutras, sedes para organizar actividades de gran magnitud de explicación y debate de las sutras, además de los estudios cotidianos.
Se puede decir que la educación tibetana actual no sólo se beneficia de los frutos de la civilización moderna, sino que también mantiene la cultura tradicional étnica.
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