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La Región Autónoma del Tíbet de China es muy conocida en todo el mundo por sus paisajes, de una belleza única, y por su folclore local. Desde el verano de 2003, algunos graduados universitarios que residen en las llanuras han tomado la iniciativa de partir hacia Tíbet para prestar servicio voluntario. Al acabar su trabajo, muchos de ellos deciden permanecer en la meseta y dedicarse al desarrollo de esta región. En los próximos minutos vamos a conocer de cerca su vida.
Como dice la canción, la Región Autónoma del Tíbet, ubicada en la meseta Qinghai ?Tíbet, tiene una gran extensión. El cielo azul y las nubes blancas causan una fuerte impresión en la gente. Sin embargo, con la altura, de más de más de 4.000 metros sobre el nivel de mar y el aire enrarecido, aunque la única línea ferroviaria que acerca el transporte a esta zona se inauguró recientemente, las duras condiciones ambientales han ralentizado el desarrollo de Tíbet durante mucho tiempo.
Gracias a la política realizada desde los años 80 del siglo XX por el gobierno central y con la ayuda de más de 30 provincias y regiones chinas, en los últimos años, esta zona del país ha logrado un mayor desarrollo económico y social. Con miras a resolver la escasez de recursos humanos cualificados, puesto que los profesionales que allá residen constituyen sólo el 15,5 por ciento de la fuerza técnica total en el país, hace 3 años, la Liga de La Juventud Comunista de China (LJCCh) y el Ministerio de Educación lanzaron el programa "Ve al Oeste", que invita a los graduados universitarios a prestar servicios voluntarios, por uno o dos años, en las regiones occidentales, fomentando la permanencia y su trabajo en dichas zonas. Esa invitación encontró un importante eco entre los universitarios. Li Xianhui?un joven de 28 años, es uno de ellos.
En el pasado verano, este joven, que iba a finalizar sus estudios de Maestría en Derecho en la Universidad de Beijing, ejercía como jugador en la capital. Al enterarse de que el programa "Ve al Oeste" había empezado a reclutar voluntarios, Li se enontraba en la disyuntiva: llegar a ser jugador con un salario mensual de más de 10 mil yuanes, o ir al oeste como voluntario con un subsidio de mil yuanes. Tras considerarlo un corto tiempo, declinó la oportunidad de quedarse en la ciudad y optó por acudir como voluntario a Tíbet, el lugar donde más se le necesita.
"Tíbet me atrae por su densa atmósfera, misteriosa y religiosa a la vez. Por lo tanto, opté por ir allí."
Au nque el joven admite que en aquel entonces tomó su decisión un tanto impulsivamente, la razón principal que le motivó fue su deseo de experimentar una vida distinta y someterse a duras pruebas.
Al llegar a la meseta, Li Xianhui, quien pensaba trabajar en las entidades básicas, fue asignado a la Fiscalía del Pueblo del municipio de Lhasa. Allí se encarga de impartir formación en materia de legislación al personal local.
Entre los estudiantes del cursillo, además de los habitantes de Lhasa, también hay muchas personas provenientes de distritos atrasados. Para que ellos, con una débil base teórica, puedan recibir más conocimientos en menos tiempo, no prestaba atención a las indisposiciones provocadas por el exceso de altura y aprovechaba incluso tiempo extraordinario para darles clase durante más horas.
La enseñanza sólo ocupa una pequeña parte de los asuntos confiados a Li Xianhui. Con miras a desplegar mejor su talento, la fiscalía le envió a la oficina que se encarga de presentar acusaciones, el departamento más importante del servicio y le nombró ayudante del procurador con derecho para instruir causas por su cuenta. Li siempre toma la iniciativa cuando se trata de asuntos espinosos, ganándose la admiración de los colegas quienes le llaman cariñosamente, Xiao Li. Ci Renduoji, uno de ellos nos dijo?
"En Tíbet nos faltan personas altamente cualificadas como él. Por ejemplo, tenemos pocos fiscales capaces de tratar asuntos económicos. Generalmente, esos problemas nos dan muchos quebraderos de cabeza. Pero a Xiao Li le parecen fáciles de resolver. "
Gracias a su gran dominio de los conocimientos profesionales y la seria actit ud hacia el trabajo, durante un año ha conducido, por su propia cuenta, más de 10 causas y siempre sin errores. Todos le valoran por su excelente comportamiento. Liu Jiayun, el subfiscal general de la Fiscalía del Pueblo del municipio de Lhasa lo expresa así?
"En el proceso de instrucción, Xiao Li evidencia su excelente base teórica, y cuando investigamos la causa aporta análisis muy minuciosos. Hasta la fecha, todas las causas instruidas por él se han resuelto perfectamente."
Li Xianhui, el primer joven fiscal que obtiene el diploma de capacitación en la Fiscalía Popular del municipio de Lahsa, no sólo aporta el vigor de la juventud, también se esfuerza por mejorar las condiciones de trabajo. Gracias a su apoyo, los colegas locales han empezado a manejar los computadores que han adquirido a bajo precio en Beijing.
Xiao Li lleva una vida frugal. Aunque todavía no se ha acostumbrado a tomar el té con mantequilla de yak y sal, le encanta el ambiente. Por todas partes, hay restaurantes de estilo interior con precios muy asequibles. La casa terrera cercana a la fiscalía, lugar donde vive, es de unos diez metros cuadrados y muy sencilla. En su tiempo libre, prefiere plantar flores y árboles en el patio que le ayudan a enriquecer la vida.
Ant es Li pensaba dedicar solo un año a su estancia en Tíbet, pero ahora, en cambio, ha descubierto que ya no quiere salir de este hermoso lugar. Así lo dice?
"Me gusta la atmósfera vital que se respira en Lhasa y me parece interesante y alegre trabajar aquí. En verdad, puedo desplegar todo mi talento. Es por eso que acepté la invitación de la fiscalía y decidí permanecer en Tíbet."
Ahora Li Xianhui se ha establecido en la meseta, pasando de voluntario a procurador público.
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