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Jiagu Wen
2008-07-30 16:32:04   CRI

Hasta ahora se desconoce el año del nacimiento exacto de los caracteres chinos. Pero sí es posible conjeturar que su génesis está en los dibujos geométricos inscritos en los objetos de cerámica de la cultura de Yangshao, hace 5.000 a 7.000 años, descubiertos en la aldea del mismo nombre, provincia de Henan, en la década de los 20 del siglo XX. Sin embargo, no ha habido más descubrimientos sobre la historia de 2.000 a 3.000 años posteriores, para poder trazar un cuadro gráfico de la evolución primitiva de los caracteres chinos. Los primeros caracteres chinos considerados en buena medida maduros y con trazas de cierta sistematicidad son las inscripciones sobre huesos de animales y caparazones de tortuga denominadas Jiagu Wen, y los tallados en objetos de bronce llamados Jin Wen, de la época Yinshang, hace más de 3.000 años.

Jiagu Wen Se refiere a las inscripciones talladas sobre caparazones de tortuga o huesos de res y ciervo, que servían para

expresar los oráculos y cultos religiosos, practicar la adivinación y resolver dudas. Aunque constituyen los primeros vestigios de la escritura china, fueron los últimos en ser descubiertos entre los caracteres antiguos. Su descubrimiento parece un cuento fantástico y conmovedor, fruto de una mente enfebrecida.

En el otoño de 1899, Wang Yirong, originario de Shandong y funcionario en Beijing, enfermó de malaria. Un médico imperial le recetó entre otros ingredientes uno llamado Longgu, que significa literalmente "hueso de dragón". Wang envió a alguien en busca de la medicina a una farmacia que tenía más de cien años de fundada. Cuando abrió el paquete que contenía la medicina, vio asombrado que sobre los trozos sueltos de Longgu había unas rayas que parecían cortes de cuchillo. Estudioso de los caracteres antiguos, pensó de inmediato que las huellas podrían ser un tipo de grafía de antaño. Decidió entonces comprar más de la misma medicina en la misma farmacia para comprobar su suposición. Unos días después, le visitó un amigo llamado Liu E, autor de la novela Apuntes de viaje de Laocan, y también experto en caracteres antiguos. Los dos coincidieron en que se trataba de un tipo de caracteres antiguos nunca vistos. Más tarde, Wang supo que el material se recogía en la aldea Xiaotun, al noroeste de Anyang, provincia de Henan. Entonces encargó nuevas compras del material directamente a la aldea. Ésta fue la última capital de la dinastía Shang, que en varias ocasiones decidió cambiar de ubicación su capital. La aldea se llamaba en aquella época "Yin". Posteriormente, este período de más de 200 años de cambios para dicha localidad, se conoció como época Yinshang.

El descubrimiento de Jiagu Wen fue pura casualidad. Si Wang no hubiera sufrido la malaria, no habría recibido la receta del médico imperial con el ingrediente de Longgu; si no hubiera sido paleógrafo, no habría podido descubrir las letras en la medicina Longgu; y si la medicina se hubiera vendido en polvo como solía hacerse, la oportunidad del hallazgo habría sido nula, o sea, habría desaparecido para siempre la escritura más arcaica y más valiosa para el estudio de la civilización antigua de china.

Vale la pena mencionar que Wang no sólo era alto funcionario honrado de la dinastía Qing; que había llegado a ser gobernador de la provincia de Shanxi, sino que también era un patriota. Cuando estalló la guerra chino-japonesa en 1894, pidió que le enviaran a su pueblo natal de Shandong para organizar las fuerzas de resistencia contra los invasores japoneses. Al final, el gobierno Qing firmó con Japón el tratado de paz entreguista y humillante. Wang sintió la profunda frustración de "no haber podido aportar nada al país". En agosto de 1900, la alianza de ocho potencias invadió Beijing. Wang fue designado ministro encargado del ejército de la capital. El 13 del mismo mes, encabezó las tropas imperiales en una batalla contra el enemigo en Dongbianmen, pero perdió la batalla debido a la ventaja numérica del enemigo en comparación con las fuerzas chinas. Regresó a casa, y dijo a sus familiares el 15 de agosto: "No quiero vivir más en la vergüenza ". Entonces redactó con caracteres Kai Shu su carta postrera: "La preocupación del emperador es la humillación del subdito, y la humillación del emperador es la muerte del subdito. Estoy consciente de que sólo con la muerte estaré más cerca del emperador." Se tiró a un pozo para inmolarse por la patria, junto con su esposa y la nuera mayor. En ese momento, no había pasado un año desde su descubrimiento de Jiagu Wen. No dejó ningún estudio sobre la escritura arcaica. Y no por falta de voluntad precisamente. Algo lamentable. Wang era calígrafo hábil en diversas escrituras. Sus obras, legadas a nuestros días, están por lo general escritas en Zhuan Shu, Xing Shu y Kai Shu.

Los registros más antiguos sobre Jiagu Wen que han llegado hasta hoy son escritos por el otro descubridor, Liu E. Éste publicó en 1903 un libro titulado Colección de caparazones de tortuga de Tieyun, en el cual revelaba que había descifrado más de 40 caracteres en más de 3.000 piezas de caparazones de tortuga. Aunque posteriormente se ha comprobado que eran 34 los caracteres, el estudio de Liu fue extraordinario, por haber sido el primero en confirmar que las huellas en los caparazones de tortuga son caracteres, y que éstos datan de la misma época que Jin Wen, inscripciones en antiguas vasijas de bronce, de la dinastía Shang.

Jiagu Wen fue contemporáneo de los jeroglíficos egipcios, la escritura maya de América Central y la escritura cuneiforme inventada por los sumerios. Pero ninguno de estos pudo sobrevivir a la edad antigua, excepto el primero, del que han descendido los ideogramas actuales.

En las más de 100.000 piezas de caparazones de tortuga y huesos de animales encontrados, se han descubierto casi 4.700 caracteres. De ellos, 1.800 han sido identificados. Mediante el estudio de éstos, hemos logrado conocer el sistema hereditario imperial de la época de Yinshang, su agricultura, ganadería, estudio de los fenómenos astronómicos, sistema social, expediciones punitivas, así como otros aspectos históricos y culturales. Los caracteres arcaicos son valiosos para el estudio de la historia dinástica y la evolución caligráfica del país.

Los caracteres de Jiagu Wen, al igual que las diversas escrituras posteriores, se escriben cada uno dentro de un cuadrado imaginario. Los trazos o los elementos combinados de un carácter pueden trazarse de arriba a abajo, de izquierda a derecha, y de fuera hacia dentro, y estos trazos y elementos pueden estar unidos, entrecruzados, alternados, repetidos, o apilados. Los caracteres se escriben de arriba a abajo, disponiéndose en líneas verticales, que se suceden de derecha a izquierda si hay varias líneas. Esta forma de escribir permaneció vigente en los siguientes 3.000 años.

Los caracteres primigenios muestran el espíritu de la búsqueda de la belleza de los antepasados. Algunos Jiagu Wen pueden ser calificados obras maestras caligráficas desde el punto de vista estético. Pero ninguna obra lleva el nombre de su autor. Entre ellas hay una escrita en un pedazo de hueso de res. Tiene varias líneas, con iguales caracteres, todos mal escritos, o informes o retorcidos, menos una línea de caracteres hermosos y ordenados. Esta única línea debe ser el modelo escrito por el profesor. Se especula que el profesor calígrafo estaba preparando a su sucesor, tomándole la mano para enseñarle.

 
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