Nuestra Emisora       Nuestro Departamento
Radio en Línea | Aula de Chino | China en Imágenes | Servicios | Versión antigua
 
Página Inicial | Centro de Prensa | China Cultural | China Hoy | Bella Vida | Viajando por China
 
Sus Recomendados
Aprendiendo Chino
Artes Tradicionales
Carta de Beijing
Cocina China
Costumbres y Artes Folclóricas
Galería de Imágenes
Intercambios Internacionales
La Vida y la Salud
Microcosmos de la Sociedad
Música Tradicional China
Prisma de la Economía
Punto de Mira
Relatos y proverbios
Sabituría China
 
Fragmentos de Zhuangzi
2007-11-23 09:13:14   CRI
El Cielo no da el nacimiento a los seres, y sin embargo ellos nacen. No es la Tierra la que hace crecer a los hombres, y sin embargo crecen. Así el Emperador, no actuando, prospera a sus súbditos. Por eso está dicho: "Nada hay más misterioso que el Cielo, nada más inagotable que la Tierra, nadie es más grande que el Emperador iluminado". Y también se nos ha trasmitido: "La virtud del Emperador lo iguala al Cielo y a la Tierra". Su influjo, indefinido como el del Cielo y el de la Tierra, actúa en todos los seres, mueve a los humanos. Lo esencia está en la raíz, lo accidental en las ramas. El Emperador enuncia los principios, sus ministros los aplican a los casos concretos.

Recurrir a las armas, que es la más baja forma de intervenir, a los castigos y las recompensas, que son la más baja forma de la educación, al ceremonial y a las leyes, que son la más baja forma de gobierno, a la música y a los vestidos, que representan la más baja forma de la felicidad, a las danzas, las nupcias, los funerales y a las demás cosas que tanto ocupan a los Confucianos, no son si particularidades que el Emperador deja establecer a sus oficiales.

No se debe sin embargo pensar que los antiguos ignoraban el estudio de lo particular: se dedicaban a ello, pero no permitían que tal estudio precediera al de lo esencial. Existe de hecho un orden natural fundado en la relación recíproca entre el Cielo y la Tierra y en el movimiento cósmico. El soberano es superior al ministro; el padre a los hijos; los primogénitos son superiores a sus hermanos; los viejos a los jóvenes, el hombre a la mujer; el marido a la esposa; y ésto porque el Cielo es superior a la Tierra. Consideremos la estaciones y notemos que la primavera y el verano preceden al otoño y al invierno. Todo ser pasa por fases sucesivas de vigor y de decadencia, lo que es dictámen del movimiento cósmico; y por eso desde tiempo inmemorial los ancestros preceden a todos los demás. En las aldeas los ancianos son venerados; en los negocios nos sometemos al más sabio. Tal es el orden que desciende del Principio: faltar a él equivaldría a no tener en cuenta al Principio.

En la antigüedad, en conformidad con el Principio, lo primero que se consideraba era el modo de obrar del Cielo y de la Tierra; de este binomio se sacaban las nociones del deber y de la equidad, después las relativas a las funciones públicas, consecuentemente las forma y los nombres.

 
Déjenos saber su comentario sobre el artículo

¡Escuche Radio en Línea!

Esquema de Programación

 
Temas Relacionados
China Radio International.CRI. All Rights Reserved.
16A Shijingshan Road, Beijing, China