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Después de haber terminado su visita estatal a las Filipinas, el presidente chino, Hu Jintao, abandonó Manila, capital de ese país de Asia Sudoriental, el día 28 en avión especial con destino a China.
Al mediodía, el mandatario chino asistió a un almuerzo ofrecido en su honor por las distintas agrupaciones de los chinos residentes en las Filipinas y pronunció un discurso importante.
Él señaló que el problema de Taiwán atañe a la soberanía y la integridad territorial de China e influye sobre los sentimientos nacionales de los mil 300 millones de chinos incluidos los compatriotas taiwaneses. Para oponerse e impedir los actos secesionistas de las fuerzas partidarias de la "independencia de Taiwán", la Asamblea Popular Nacional de China adoptó la "Ley Antisecesión", demostrando a plenitud tanto la consecuente posición del gobierno chino sobre la reunificación pacifica de la patria como la voluntad común de todo el pueblo chino en defensa de la soberanía e integridad territorial del Estado.
Las Filipinas fue la última parada en su presente gira de visitas por tres naciones de Asia Sudoriental. Anteriormente había visitado Brunei e Indonesia y concurrido a la Cumbre Afro-Asiática 2005 y a las actividades conmemorativas del 50° aniversario de la Conferencia de Bandung.
CRI
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