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El primero de marzo de 2005, la Asociación de Solidaridad Afroasiática de Egipto celebró un simposio en el Hotel Kalamisa del Cairo con motivo del 50 aniversario de la Conferencia de Bandung. Al acto asistieron el embajador de China en el Cairo y los representantes diplomáticos de Indonesia, la India, Sri Lanka, Marruecos, Líbano y Túnez además de los delegados de diversos países afroasiáticos así como el presidente de la Asociación de Solidaridad Afroasiática y el asesor del ministro de exteriores egipcio.
El embajador Wu, de China, hizo uso de la palabra en el simposio enfatizando el gran significado histórico que tiene la Conferencia de Bandung para el entendimiento mutuo entre los paises afroasiáticos, la consolidación de la solidaridad entre Asia y Africa y el enorme empuje para la lucha del tercer mundo contra el imperialismo, el colonialismo y el hegemonismo. También señaló que los cinco principios de coexistencia pacífica fundados en dicha coferencia han llegado a ser normas universales para el tratamiento de las relaciones bilaterales estatales en la sociedad internacional y que juegan un rol cada día más importante en la defensa de la paz mundial.
Wu añadió que "aún cuando el mundo actual está en constante cambio, el desarrollo es el deseo común de la sociedad internacional. Pero están aumentando el número de elementos inimaginables que afectan la paz y el desarrollo. El hegemonismo ha hecho nuevas demostraciones. Los choques en las fronteras y las disputas por territorios motivados por las contradicciones entre naciones y religiones no dejan de producirse. La diferencia entre Norte y Sur se está incrementando. La Humanidad se ve cada día más amenazada por el terrorismo, la delincuencia internacional, las epidemias y la contaminación ambiental. Esta situación exige a los países en desarrollo más unidad y una cooperación más estrecha para defender nuestro legítimo bienestar, impulsar el pluralismo y la democratización de las relaciones internacionales, dotar de una nueva vitalidad a la cooperación Sur-Sur y promover la mejora de las relaciones Norte-Sur en bien de un desarrollo conjunto".
El embajador Wu también hizo un repaso del desarrollo de las relaciones entre China y Egipto, destacando que éste ha sido el primer país africano y árabe en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular de China. Por último, Wu expuso que el gobierno chino aboga por una solución global y justa del problema palestino y la fundación de un estado independiente de Palestina.
En su discurso, el asesor del ministro de exteriores de Egipto, Fateh, señaló que ante los nuevos desafíos y oportunidades los países del tercer mundo necesitan una solidaridad y una cooperación más estrechas en bien tanto de los intereses de su propio país como de la estabilidad pacífica del mundo entero.
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